Domingo Bautista: de cobrar cinco centavos por ver televisión a revolucionar la animación dominicana
En el podcast “Yayo Pinto”, el veterano comunicador repasó sus inicios en la radio, su salto a la televisión y las críticas de la élite mediática.
Santo Domingo. — Domingo Bautista aseguró que nunca se dejó deslumbrar por la fama, pese a convertirse durante los años 90 en una de las figuras más influyentes de la televisión dominicana. “Nunca me creí la película”, afirmó durante una extensa conversación en el podcast Yayo Pinto, que produce y conduce Yayo Sanz Lovatón, donde reconstruyó su trayectoria desde sus humildes orígenes hasta consolidarse como un comunicador controversial y transformador.
El animador recordó que su vocación nació en el campo La Rosa, en Moca, donde en la casa de su padre se instaló el primer televisor de la zona. Allí, siendo apenas un niño, cobraba cinco centavos a los vecinos para ver la semana aniversario del entonces Canal 4. Años más tarde, ya en Santo Domingo, inició formalmente en la radio gracias al periodista Pedro Gil Iturbides y trabajó como reportero en emisoras como Radio Clarín y La Voz del Trópico, cubriendo conflictos estudiantiles en el liceo Juan Pablo Duarte y en la Universidad Autónoma de Santo Domingo.
Su salto a la televisión se produjo en Telecentro, Canal 13, donde desarrolló proyectos como Radio TV y posteriormente Superéxito. Allí introdujo un elemento que marcaría un antes y un después: trasladar la animación dinámica de la radio a la televisión, rompiendo con el estilo formal y rígido que predominaba en la época, representado por figuras como Freddy Beras Goico, Jacky Núñez del Risco y Daniel Díaz Alejo.
Más adelante, el empresario Adriano Rodríguez lo llevó a Color Visión, donde permaneció 23 años consecutivos desde 1990. En ese canal encabezó espacios como La Súper Tarde y La Súper Revista, combinando entretenimiento con entrevistas políticas de alto nivel.
Uno de los aspectos más notorios de la entrevista fue su reflexión sobre la controversia que generó su estilo. Bautista reconoció que fue blanco de fuertes críticas por su forma irreverente de conducir: brincar en el set, vocear, interactuar de manera espontánea y vestir trajes de colores llamativos, incluido un rosado que, según recordó, provocó escándalo en una televisión conservadora.
“Hasta editoriales de periódicos se hicieron cuestionando el estilo que llevamos a la televisión”, reveló. Admitió que enfrentó el rechazo de sectores de la élite social y mediática, pero sostuvo que esa ruptura permitió abrir espacio a nuevas figuras, entre ellas Michael Miguel, a quien reconoce haber impulsado.
Pese a la presión, dijo que supo manejar la fama con prudencia y que, en momentos de tensión, optó por “ceder y dejar pasar cosas” para evitar mayores confrontaciones.
Bautista también recordó episodios conflictivos, como un enfrentamiento en plena transmisión con el entonces administrador de la Corporación Dominicana de Electricidad, Ramón Pérez Martínez, a quien cuestionó por la cancelación de dirigentes sindicales. Según narró, el funcionario abandonó el programa en medio de la entrevista, en uno de los momentos más tensos de su carrera.
Asimismo, evocó sus entrevistas con líderes políticos como José Francisco Peña Gómez, a quien describió como un interlocutor brillante y agudo, y mencionó participaciones de figuras como Jacobo Majluta.
El comunicador destacó que estudió periodismo y reporterismo radial por correspondencia y defendió la importancia de la lectura y el conocimiento cultural para cualquier animador. “Conocer frases, expresiones populares y saber utilizarlas es fundamental”, sostuvo.
También recordó sus primeros trabajos en el Ayuntamiento del Distrito Nacional y en la Dirección General de Impuestos sobre la Renta, experiencias que según dijo le enseñaron disciplina y compromiso laboral.
Con esta entrevista, Domingo Bautista no solo repasó su trayectoria, sino que dejó testimonio de una etapa clave en la evolución de la televisión dominicana, marcada por la tensión entre tradición y modernidad.