Plan Anticrisis supera el Senado y enfrenta ahora el escrutinio de los diputados
El Senado de la República aprobó de manera urgente y en dos sesiones consecutivas el proyecto de ley de medidas orientadas al crecimiento económico, la simplificación fiscal y la mitigación de la crisis internacional, una iniciativa del Poder Ejecutivo que busca recaudar alrededor de 50,000 millones de pesos.
La pieza legislativa fue sancionada con el respaldo mayoritario del oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM) y sus aliados, mientras que los senadores de oposición Omar Fernández y Edward Espiritusanto, de la Fuerza del Pueblo, votaron en contra. El mecanismo de urgencia permitió que el proyecto fuera conocido y aprobado en primera y segunda lectura en una misma sesión.
Tras su rápida aprobación —apenas cinco días después de haber sido introducido en el Congreso— la iniciativa pasó a la Cámara de Diputados, que deberá decidir su eventual aprobación en una sesión convocada para este mismo día.
Durante el debate, el senador Omar Fernández propuso modificaciones que fueron rechazadas por la mayoría oficialista. Entre ellas, planteó elevar el tope de la indexación salarial hasta los 52,000 pesos mensuales, frente a los 39,900 contemplados en el proyecto, así como extender la eliminación del anticipo fiscal a las pequeñas empresas, y no solo a las microempresas. Ambas propuestas fueron desestimadas.
En contraste, el senador independiente Antonio Taveras votó a favor, aunque calificó la iniciativa como una “reforma fiscal light”, al considerar que responde a una coyuntura inmediata y no a una transformación estructural del sistema fiscal.
El Senado sí acogió algunas modificaciones presentadas por el senador Pedro Catrain. Entre los cambios aprobados figura que el aumento del impuesto sobre la renta para grandes contribuyentes al 30 % será temporal, aplicándose únicamente entre 2026 y 2028, para luego retornar a su tasa actual en 2029. Asimismo, se ajustaron los gravámenes a premios de lotería: un 15 % para montos entre 200,000 y 600,000 pesos, y un 25 % para cifras superiores.
El proyecto incluye diversas medidas fiscales, como la eliminación del anticipo para microempresas, la creación de una amnistía para deudas tributarias, la reducción del impuesto a la ganancia de capital en la venta de inmuebles del 25 % al 10 %, y la derogación de normativas como las leyes de fósforos y de estampillas. También contempla la indexación del impuesto sobre la renta para que solo quienes ganen más de 39,900 pesos tributen, el aumento de la deducción por gastos educativos de un 25 % a un 30 %, la devolución de impuestos al alcohol etílico usado en medicamentos, y el incremento temporal del impuesto sobre la renta empresarial para grandes contribuyentes.
La propuesta se encuentra en su fase final de discusión legislativa y, de ser aprobada por la Cámara de Diputados, sería remitida al Poder Ejecutivo para su promulgación.