Altos niveles de contaminación por bacterias en la presa de Hatillo segun Academia de Ciencias
Santo Domingo, RD.-La Academia de Ciencias de la República Dominicana advirtió que la presa de Hatillo presenta la presencia de cianobacterias, algas verdeazules que liberan toxinas peligrosas para humanos, animales y la vegetación, por lo que llamó al Estado a una intervención inmediata, estructural y sostenida para evitar consecuencias mayores.
La entidad señaló que este fenómeno representa una amenaza directa para el ecosistema, las poblaciones que dependen del embalse y los múltiples usos de esta infraestructura.
Entre las principales causas de la contaminación, identificó vertidos de operaciones mineras en el entorno, el uso intensivo de fertilizantes y agroquímicos, el arrastre de materia orgánica y la reducción de los niveles de agua durante períodos de sequía.
Asimismo, recordó que el río Yuna desemboca en la bahía de Samaná, por lo que la calidad del agua que fluye desde la presa incide en los manglares del Bajo Yuna, la biodiversidad, la pesca y la temporada de observación de ballenas jorobadas, uno de los principales atractivos del turismo de naturaleza del país.
La Comisión de Recursos Naturales y Medio Ambiente de la entidad indicó que el embalse forma parte del Sistema Nacional de Áreas Protegidas, dentro del Parque Nacional Aniana Vargas, por lo que deben cumplirse las regulaciones ambientales vigentes.
En ese sentido, recomendó conformar un equipo multidisciplinario para realizar un diagnóstico integral de la cuenca, cartografiar la zona de influencia, inventariar las actividades productivas y caracterizar los contaminantes físicos, químicos y biológicos. También planteó establecer un plan permanente de monitoreo, seguimiento y control, así como fortalecer la gobernanza del embalse con la participación de todos los actores involucrados.
La advertencia se produce luego de que pescadores y comunitarios denunciaran el pasado 3 de diciembre la aparición de una capa de algas que cambió el color del agua a verde olivo, situación que describieron como inédita en el mayor lago de agua dulce de las Antillas, lo que ha generado preocupación y llamados a la intervención del Ministerio de Medio Ambiente.
La presa de Hatillo, construida entre 1977 y 1984, tiene una capacidad de almacenamiento de 710 millones de metros cúbicos y recibe las aguas del río Yuna y sus afluentes. Fue concebida para el control de inundaciones, riego agrícola y generación de energía limpia, y con el tiempo se ha consolidado como una infraestructura clave para el abastecimiento de agua, la pesca, el turismo y la seguridad alimentaria nacional, al irrigar más de 2,200 hectáreas agrícolas.