EDE pierden millones en energía: 40.1 % se esfuma en cuatro meses
Santo Domingo.-Las empresas distribuidoras de electricidad de República Dominicana acumularon pérdidas equivalentes al 40.1 % de la energía adquirida entre enero y abril de 2026, un nivel que refleja la magnitud de la brecha existente entre la electricidad que compran las distribuidoras y la que finalmente logran facturar y cobrar.
Los datos se desprenden del informe de desempeño de las Empresas Eléctricas Estatales (EEE), elaborado por el Ministerio de Energía y Minas (MEM), que recoge el comportamiento operativo y financiero de Edenorte, Edesur y Edeeste durante los primeros cuatro meses del año.
Durante ese período, las tres distribuidoras adquirieron 6,087.4 gigavatios-hora (GWh) de electricidad. Sin embargo, solo 3,829.8 GWh fueron facturados, lo que deja una diferencia de 2,257.6 GWh entre la energía comprada y la registrada en facturación.
Al comparar ambos valores, la energía que no llegó a ser facturada representa aproximadamente 37.1 % del total adquirido.
A esta brecha se suma otro componente: de los 3,829.8 GWh que sí fueron facturados, las distribuidoras cobraron el equivalente a 3,647.8 GWh, por lo que unos 182 GWh facturados quedaron pendientes de cobro. Esa cantidad representa cerca del 3 % de la energía comprada.
La combinación de ambos componentes —la energía que no se factura y la que, aunque es facturada, no llega a cobrarse— lleva el cálculo acumulado de pérdidas a 40.1 %.
El indicador oficial de pérdidas también se mantiene elevado
Aunque este cálculo acumulado utiliza la relación entre energía comprada, facturada y cobrada, el informe del MEM utiliza además el indicador de pérdidas de energía de año móvil, que para abril de 2026 se situó en 38.9 %, un incremento de 1.3 puntos porcentuales frente al mismo período del año anterior.
Esto significa que, bajo el indicador oficial de año móvil, las distribuidoras perdieron casi cuatro de cada diez unidades de energía adquirida.
El comportamiento resulta particularmente preocupante porque la cantidad de electricidad comprada se redujo ligeramente respecto al período enero-abril de 2025, al pasar a 6,087.4 GWh, una disminución de 38.9 GWh, equivalente a 0.6 %. Mientras tanto, la energía facturada cayó en 44.4 GWh, hasta situarse en 3,829.8 GWh.
Edeeste concentra el mayor nivel de pérdidas
El mayor problema continúa localizado en la zona de concesión de Edeeste, que registró un nivel de pérdidas de 56 % en abril de 2026 bajo el indicador de año móvil.
La empresa había cerrado diciembre de 2025 con pérdidas de 56.1 %. En enero alcanzó 56.2 %, para luego descender gradualmente hasta 56 % en abril.
En términos financieros, Edeeste compró energía por US$361.44 millonesentre enero y abril, pero su facturación alcanzó apenas US$165.42 millones, mientras que los cobros fueron de US$155.52 millones.
La diferencia entre la compra de energía y la facturación representó un déficit de US$196.02 millones durante el período.
Edeeste facturó 1,014.1 GWh en los primeros cuatro meses del año, frente a los 987.7 GWh registrados en igual período de 2025, un incremento de 2.7 %.
Edesur presenta un comportamiento más estable
En el caso de Edesur, las pérdidas se ubicaron en 31.8 % en abril, prácticamente sin variación respecto a diciembre de 2025, cuando estaban en 31.8 %. El indicador había alcanzado 31.9 % en febrero y bajó a 31.6 % en marzo antes de volver a 31.8 % en abril.
La distribuidora adquirió energía por US$331.8 millones durante enero-abril y facturó US$243.47 millones. Los cobros alcanzaron US$237.98 millones, dejando una diferencia de US$88.34 millones entre la energía comprada y la facturada.
En términos de energía, Edesur mantuvo un comportamiento más favorable que Edeeste, aunque todavía con un nivel de pérdidas considerable para la sostenibilidad financiera de la distribución eléctrica.
Edenorte registra las menores pérdidas
Edenorte presentó el menor nivel de pérdidas entre las tres distribuidoras estatales, aunque también experimentó un ligero deterioro.
El indicador pasó de 25.8 % en diciembre de 2025 a 26 % en abril de 2026. En enero había registrado 25.9 %, descendió a 25.7 % en febrero y posteriormente volvió a subir.
Entre enero y abril, Edenorte compró 1,806.3 GWh y facturó 1,376.9 GWh. La empresa pagó aproximadamente US$312.7 millones por la energía adquirida, mientras que su facturación alcanzó US$222.1 millones y los cobros US$215.1 millones.
La diferencia entre la compra y la facturación fue de US$90.6 millones.
El problema también se refleja en las finanzas
Las pérdidas no representan únicamente energía que deja de registrarse en las facturas. También tienen un efecto directo sobre las cuentas de las empresas distribuidoras y, en consecuencia, sobre las necesidades financieras del sistema eléctrico estatal.
El informe del MEM indica que las EDE gastaron US$1,005.9 millones en la compra de energía durante enero-abril de 2026, un aumento de US$56.2 millones, equivalente a 5.9 %, respecto al mismo período del año anterior.
Sin embargo, la facturación por venta de energía fue de US$631 millones, una reducción de US$1.6 millones, mientras los cobros llegaron a US$608.6 millones, apenas US$1.5 millones más que en igual período de 2025.
El escenario se produce, además, con un incremento en el precio medio de compra. Las EDE pagaron en promedio 16.52 centavos de dólar por kilovatio-hora, 6.6 % más que un año antes. En contraste, el precio medio de venta fue de 16.48 centavos de dólar, dejando un margen negativo de 0.04 centavos de dólar por kilovatio-hora.
Más gastos y menos inversión
A la problemática de las pérdidas se agrega el comportamiento de los gastos e inversiones.
Durante enero-abril, las distribuidoras registraron US$143.7 millones en gastos operativos, un incremento de US$5.2 millones, equivalente a 3.8 %, frente al mismo período de 2025.
En cambio, las inversiones ejecutadas alcanzaron US$59.6 millones, US$5.4 millones menos que en igual período del año anterior, una reducción de 8.4 %.
El deterioro de estos indicadores mantiene abierto uno de los principales desafíos estructurales del sistema eléctrico dominicano: reducir la cantidad de energía que se pierde antes de convertirse en ingresos para las distribuidoras.
Un sistema que compra más de lo que logra convertir en ingresos
Los números de los primeros cuatro meses de 2026 muestran una brecha considerable entre la electricidad adquirida y los recursos que las empresas consiguen recuperar.
De los 6,087.4 GWh comprados, únicamente 3,829.8 GWh fueron facturados. Y de esa cantidad facturada, el equivalente a 3,647.8 GWh fue cobrado.
El resultado es que una proporción importante de la energía que entra al sistema de distribución no se transforma finalmente en ingresos efectivos para las empresas.
El propio MEM señala que el informe busca evaluar la eficiencia operativa, la sostenibilidad financiera y los requerimientos de subsidio del sistema eléctrico estatal.
El panorama hasta abril, por tanto, deja a las distribuidoras frente a un reto que continúa sin resolverse: reducir las pérdidas, elevar la recuperación de la energía suministrada y cerrar la brecha financiera generada por la diferencia entre lo que compran, lo que facturan y lo que finalmente cobran.